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CFA · Consultoría Social

El método CFA

De la experiencia a la palabra

La perspectiva lúdico-vivencial-corporal no es un recurso decorativo: es la metodología de la casa. Donde la palabra está trabada —instituciones en conflicto, comunidades sin comunicación, adolescentes, equipos desgastados— primero se hace, después se habla.

  1. Cuerpo

    Todo empieza en el hacer: juego, movimiento, escena, tarea compartida. El cuerpo entra antes que el discurso — por eso funciona con quienes "no hablan".

  2. Experiencia

    Lo vivido en el encuentro se vuelve material de trabajo. No se analiza un caso abstracto: se trabaja sobre algo que acaba de pasarle al grupo.

  3. Vínculo

    La experiencia compartida construye confianza. Recién ahí el grupo puede poner en común lo que en otra mesa nunca diría.

  4. Palabra

    Lo que pasó se nombra. La palabra llega al final del recorrido, no al principio — y por eso dice más.

  5. Intervención

    Con lo nombrado sobre la mesa, se diseña el cambio: acuerdos, dispositivos, seguimiento. Y se sostiene en el tiempo.

El recorrido está en el propio símbolo de CFA: el círculo que contiene, los tres puntos que hacen camino.

Cuando el proyecto lo pide

Equipos interdisciplinarios CFA

Hay proyectos que una sola profesional no debe abordar en soledad. Para esos casos, CFA diseña el dispositivo y convoca al equipo: psicología, psicopedagogía, abogacía, salud, educación — según lo que la situación requiera.

La Lic. Clarisa Fernández Alfaro coordina el equipo y responde por el resultado: selección de profesionales, supervisión, gestión e informes. La institución tiene un solo interlocutor y un proyecto con dirección profesional.

Una precisión que nos importa: los espacios grupales se nombran dispositivos grupales de abordaje psicosocial; hablamos de espacios terapéuticos únicamente cuando el equipo incluye profesionales de psicología. Nombrar bien también es parte del método.

¿Querés ver el método aplicado a tu situación?